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miércoles, 20 de marzo de 2013

LA HISTORIA SE REPITE


Por :  J.C. Belza


LA HISTORIA SE REPITE

Repasando, por aquello de trabajar en Madrid, viejos libros de historia, no dejo de asombrarme cómo se calca la misma. Nuestros mayores  nos dicen que la historia se repite, para mal, en aquellos pueblos que no modifican sus costumbres ni quieren aprender de su  pasado.
España en el reinado de los Austrias era la primera potencia militar y económica del mundo pero tenía una corrupción galopante que abarcaba a todos los estamentos de la sociedad comandada por la figura del valido; hoy se podría hablar de primer ministro o presidente del gobierno; muchos de ellos se dedicaban a enriquecerse descaradamente, o a utilizar el “enchufismo“ para colocar en la burbuja del poder a sus allegados, importándole más bien poco el bienestar del pueblo. Existía hasta lo que actualmente conocemos como “pelotazo urbanístico”, cuyo máximo exponente fue el valido  Francisco de Sandoval y Rojas, duque de Lerma, el cual  bajo el reinado de Felipe III situó a la gente de su casa en los puestos clave del poder (oficios de Palacio, secretarías, juntas y consejos) y empleó los recursos de la Monarquía para fortalecer su propia red clientelar mediante el ejercicio del patronazgo. Este “sujeto” hizo trasladar la corte a Valladolid entre 1601 y 1606, promulgando leyes que circunscribían a su persona el acercamiento al monarca, mientras tanto se hizo con infinidad de edificios en Madrid cercanos a la antigua corte, enriqueciéndose hasta el máximo, aprovechándose de la lejanía del rey para hacer y deshacer a su antojo. Cuando fue pillado por estos y otros motivos, que sería muy largo de exponer aquí, se ordenó sacerdote y  ante los acontecimientos, el duque aplicó una estratagema que salvaría su vida: solicitó de Roma el capelo cardenalicio que se le concede en 1618, al mismo tiempo que el rey le dio permiso para retirarse a sus propiedades de la ciudad de Lerma. Murió  en 1625, oculto de la vida pública y sin ser juzgado. ¿Ha cambiado algo?, ¿a qué nos suena?
Sinceramente, si no es porque hoy existen medios de comunicación, manipulados, manipulables y manipuladores, sí, pero existen y nos podemos enterar de algo de lo que pasa al menos parcialmente, parece que estamos en la misma época, y que, como dice la canción de Julio Iglesias, la vida sigue igual.
Estoy cansado de políticos sin preparación, voceros del que los maneja, caraduras con denominación de origen que están en política para medrar, enriquecerse y colocar a los suyos, exactamente igual que antes, y que,  una vez alcanzados sus objetivos, se retiran a jubilaciones doradas  pagadas por el ciudadano de a pie.
¡No ha cambiado nada!, tenemos los mismos perros con distintos collares pero comen y muerden igual que antes. Se ríen del que los vota, se pasan por el arco del triunfo sus promesas electorales importándoles un rábano el sufrimiento de los más débiles de la sociedad.
Esta sociedad está muerta, la conciencia totalmente dormida, todos miramos para otra parte en los casos de corrupción, pública o privada. Al que  roba lo disculpamos o lo admiramos; es esa picaresca que llevamos dentro de nuestros genes desde siempre y que no nos abandona.
Hoy como ayer, mañana como hoy, sólo nos queda el abstraernos de la realidad y seguir viendo televisión, enterarnos de la vida de los famosos y reírnos con todas las tonterías que nos ofrece la caja tonta, pero muy lista,  porque gana mucho dinero a nuestra costa, ella y sus famosos protagonistas, y sólo por verla;  ¡menudo negocio!.
En la España de los Austrias existían los corrales de comedias, como distracción de la población pero al menos se podían ver obras de Lope de Vega, Montalbán, Tirso de Molina o Calderón de la Barca, entre otros, a pesar que la inmensa parte de la población era analfabeta. Hoy, al igual que en aquella época tenemos nuestros Tercios clavando picas por Europa, esta vez disfrazados de equipos de fútbol, baloncesto o cualquier deporte en lo que destaquemos; en esos “campos de batalla”  actuales,  sacamos nuestro falo hispánico  emulando a las picas, para mirar por encima del hombro a todo el mundo y así matar nuestra frustración como sociedad; ¡Caramba!,  ahí sí que somos un país, ahí empujamos y remamos todos;  pero  mientras nos desangramos por la pobreza y la inacción, hipotecando la enseñanza de nuestros hijos, permitiendo que actualmente estemos a cola en educación de los países más desarrollados, y todo porque consentimos destruir la enseñanza pública en favor de la privada donde, precisamente, van a estudiar los niños de los que nos gobiernan o nos roban, ¡qué ironía!, y encima con nuestro dinero, son los nuevos sacamantecas.
No es casualidad que en la época del Siglo de Oro apareciera el Quijote de Cervantes, no lo es, léanlo, si no lo han hecho ya, y verán la definición perfecta de cómo somos y adónde nos dirigimos como sociedad.
  “Cosas veredes, amigo Sancho, que harán hablar las piedras”.
VEGUEROS S.M. "... Están en política para medrar, enriquecerse y colocar a los suyos".-